jueves, 10 de abril de 2014

Tejidos


Vuelta a la llanura. La pregunta, ¿por dónde seguir? y la sensación que traía del viaje de querer seguir trabajando en comunidad, de integrar un tejido que funcionara en conjunto.  No había mas que mirar un poco mas detenidamente las calles del barrio, caminadas innumerables veces para re descubrir espacios que hacía tiempo ya venían funcionando con ese tipo de dinámicas. Junto a la familia multiforme, prendió la propuesta de lavarle la cara a la fachada y así se encendió otra vez la tarea colectiva. Todo estuvo a punto para la pintada, y el motivo surgió naturalmente de la misma función que cumplía "La Multi"; nexos, redes, hilos que se iban tramando, nudos que se ataban o desataban en las mateadas de los sábados. Un ovillo  salió rodando de la pintura hacia la vereda, invitando a quien pasara distraído a integrarse en el tejido, con una mirada o un saludo. El grupo multiforme estuvo atento a todos los detalles, incluyendo una inauguración con música en la vereda y palabras escritas para la velada, con gusto a bienvenida. 
Se teje o se desteje? Preguntó Fabio. Ambas, ninguna, todo al mismo tiempo...todos al mismo tiempo.










 
                                   
                             









miércoles, 25 de diciembre de 2013

La última flor del cardón

Santa María nuevamente, Octubre de 2012 y un sol que parte la tierra. Los padres Agustinos, Claudio, Juan y Antonio, ubicados del otro lado de la plaza de la municipalidad y del mural de los caminantes variopintos, piensan para su centro cultural una pintura que sirva las veces de escenografía a su salón multiuso de eventos. Una especie de teatro grande, amplio, con butacas plegables y numerosas puertas de dos alas a todo lo largo. El punto de partida, ciertas fotografías conservadas por Antonio de paisajes norteños, que, fundidas en una sola imagen dejaron a todos conformes para comenzar la labor. 
Durante la pintada, ensayos de obras teatrales, otros de pequeñas bailarinas, muchas rondas de mates y debates existenciales con el Padre Juan. Otras tantos discusiones sobre cielos de atardecer naranjas o de celeste pleno ( ingenuidad de mi parte, ¡el cielo es celeste!) y la pregunta diaria, casi suplicante del Padre Antonio por los cardones. Los colores vivos, vivos (pensando para mis adentros que si los colores se ponían mas vivos iban a salir corriendo por el escenario). Un mes y medio de trabajo arduo y de viajes diarios a dedo con acompañantes conversadores, hora de la siesta y empanadas en la plaza. Pintura, andamios, cardones, ruta, anochecer, montañas. El último intercambio de huellas antes de pegar la vuelta.
















martes, 24 de diciembre de 2013

Una historia de altura



Santa María, Catamarca. Agosto de 2012. Un patio circular con las oficinas municipales, un algarrobo a medio tallar en el centro y la pared blanca con su bienvenida a la capital de los Valles Calchaquíes. El encargo espontáneo y después, la misión de integrar en una imagen y a grandes rasgos la historia de la ciudad... siendo una testigo de paso de todo aquello. Recordé la cerámica originaria que aún se conservaba en su suelo, alguna hilandera que saludé en el camino, los lugareños siempre trasladándose a través de los valles para trabajar y estudiar. Alguien ofreció contarme sobre los primeros arrieros, aquellos que comenzaron con el comercio de la región. alguien mas mencionó los instrumentos, la música, el canto, la copla; la historia transmitida a través del relato. El bagaje de cultura que cargaban los ancianos. Rodeando todo aquello, las montañas características, los campos sembrados de ajíes. Para afianzar los relatos, el viaje diario a dedo con nuevos personajes, otro ida y vuelta de vivencias. El resultado, un pequeño reflejo del inmenso caudal de sensaciones e imágenes que se me ofrecieron... un intercambio de huellas en el camino.